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Lunes 30 de septiembre de 2019

Según estudio, las mujeres ven a las mascotas como si fueran sus propios hijos

Si piensas que el amor por tu mascota va más allá, no te espantes o sientas mal, es absolutamente normal.

Cada vez es más frecuente que la relación entre los humanos con algunos animales es más intensa. Un claro ejemplo son las miles de fotos, historias en Instagram, videos, y lo que sea de perros, gatos, etc, que las personas suben con sus mascotas. 

Incluso, hay gente que decide tener una mascota cuando se queda sola, ya sea porque perdió a su compañero de vida o las decepcionó un amor, o simplemente para ampliar la familia.

Si eres de los amantes de la compañía animal, tal vez en alguna ocasión puedes haber llegado a pensar que lo quieres tanto como a un hijo. Si piensas que tienes un cariño desmedido por tu mascota, no te espantes, puede que sea lo más natural del mundo.

Investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH) analizaron las diferencias en las estructuras cerebrales que se activan cuando las mujeres ven imágenes de sus hijos y de sus propios perros. Así hallaron que la actividad cerebral que se registra en una mujer al pensar en un hijo es parecida a la que se registra cuando piensan en sus mascotas El artículo se publicó en la revista de acceso abierto PLoS ONE.

"Las mascotas tienen un lugar especial en los corazones y las vidas de muchas personas, y hay pruebas concluyentes de estudios clínicos y de laboratorio que indican que la interacción con animales puede ser beneficiosa para el bienestar físico, social y emocional de los seres humanos", asegura Lori Palley, veterinaria del Centro de Medicina Comparada del MGH, y co-autora del informe, en la nota de prensa del Hospital. Si bien el estudio es de hace unos años atrás, también aplica para hoy.

Los expertos compararon los patrones de activación del cerebro involucrados con el vínculo humano-mascota y el vínculo materno-infantil en mujeres con al menos un hijo o hija y un perro

Resulta que de 16 mujeres inicialmente inscritas, la información completa y los datos de la resonancia magnética, fue correcta para 14 participantes. Los estudios de imágenes cerebrales revelaron similitudes y diferencias en la reacción de regiones importantes del cerebro al ver las imágenes del propio hijo y del propio perro.

"Existe una red común de las regiones del cerebro implicadas en la emoción, la recompensa, la afiliación, el procesamiento visual y la cognición social cuando las madres vieron imágenes tanto de su hijo, como de su perro", señaló el estudio.

Eso sí, los investigadores aseguraron que es necesario replicar estos hallazgos en poblaciones más grandes que la utilizada para el estudio, de solo 14 mujeres. 

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