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Miércoles 2 de octubre de 2019

Veterinario jubilado de 92 años se dedica a hacer sillas de ruedas para animales discapacitados

Hablemos de un corazón de oro.

Pocas historias ejemplifican el dicho "Nunca eres demasiado viejo para hacer una diferencia" mejor que la de Lincoln Parkes.

Parkes es un veterinario retirado y veterano del Cuerpo Aéreo de la Marina de Estados Unidos de 92 años que pasa su retiro haciendo sillas de ruedas para animales lisiados en su pequeño taller en una pequeña ciudad de la bahía de Chesapeake en Oxford. Pasa sus días diseñando y fabricando sillas de ruedas para perros, gatos, conejos, gallinas y cualquier otro animal que requiera uno.

En la década de 1960, Parkes inventó y patentó un aparato de carro de "silla de ruedas" que permitiría a los animales discapacitados volver a caminar y comenzó una carrera de por vida enfocada en perfeccionar el oficio.

Casi al mismo tiempo, comenzó su taller de sillas de ruedas, llamado K-9 Cart, como un negocio paralelo y lo mantuvo funcionando durante toda su carrera como cirujano veterinario. Parkes se retiró de la práctica activa en 1991 después de realizar más de 3.000 cirugías de columna vertebral en animales y decidió centrar toda su atención en hacer sillas de ruedas a medida para animales paralizados.



"Me gusta darles a los animales una vida mejor. Si los pones en un carrito cuando no pueden moverse, les da movilidad para que puedan usar sus patas delanteras y su espíritu simplemente se eleva, son como niños una vez que obtuvieron su independencia", asegura Parkes.

Parkes pasa sus días, de 10 de la mañana a 8 de la noche, elaborando a mano sillas de ruedas personalizadas a medida para animales. 

K9 Carts ha tenido una carrera exitosa a lo largo de los años, ya que Parkes casi no tuvo competidores durante los años 60 y 70. Durante este tiempo, vendió miles de estas sillas de ruedas cada año y ganó mucho dinero. También presentó y recibió tres patentes por sus diseños en el transcurso de cuatro décadas. Además de los beneficios monetarios, sus sillas de ruedas también le han valido el reconocimiento y el respeto del público, especialmente entre los veterinarios.

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